miércoles, 14 de septiembre de 2011

En busca del medio digital rentable

Los medios de comunicación andan como locos buscando un modelo de negocio en Internet. Hoy por hoy, la generación de contenidos en la red es muy difícilmente rentable. Los periódicos tradicionales que cuelgan la información en sus páginas web no están haciendo más que subvencionar a los lectores digitales, a quienes les sale gratis, con el dinero que pagan los del papel, que es la verdadera vía de ingresos de estos medios. Y sucede que cada vez hay menos. La publicidad, de donde procede la mayor parte de los beneficios, cae sin parar y mucha de ella no volverá aunque haya una recuperación económica. También son cada vez menos quienes leen el soporte tradicional, aunque la masa de lectores, en global, no para de crecer. El problema es que la mayoría no parece dispuesta a pagar por la información que consume online y es imposible soportar las estructuras tradicionales con lo que se saca de la publicidad online, que es muchísimo más barata que la del papel.

Cuando emergió Internet, la mayoría de los medios decidió no hacer nada o casi nada. Excepto los más punteros, que crearon una edición online, el resto esperó a ver qué pasaba. Con el tiempo, la mayoría de periódicos en papel se fueron sumando y vuelcan en la red todo o parte del contenido del papel para ir fidelizando lectores hasta que averigüen cómo rayos ganan dinero con eso. La situación muy posiblemente será que a muchos no les dé tiempo y la edición en papel no pueda soportar a la web indefinidamente (sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría ya está en pérdidas). Se da por descontado que a los medios que ya están despareciendo (no paran de hacerlo desde que comenzó la crisis) se irán sumando muchos otros y que buena parte de los periódicos que leemos hoy no existirá en el futuro.

Pero también es probable que algunos sobrevivan. Y si lo hacen tendrá que ser en Internet, porque los lectores en papel son cada vez menos y en el largo plazo serán una minoría casi anecdótica. Estas son algunas de las opciones que están poniendo en marcha.

Apostar por un contenido abierto en la red

Las viejas estructuras de los medios, sobre todo de los más potentes hacen que sea imposible rentabilizarlos en Internet. Sin embargo, los hay nativos que consiguen ganar dinero con plantillas más ajustadas, agregando noticias de otras páginas, mediante blogs de gente que los hace gratuitamente, evitando el 'lujo' de tener corresponsales, con salarios mucho más bajos para los periodistas. En España no hay un modelo de éxito claro (en cuanto a rentabilidad) que haga un producto de calidad, más allá del dinero que pueden sacar algunos confidenciales gracias a los favores de gobiernos y empresas amigas, con plantillas realmente ridículas. Las dos apuestas más serias por un nuevo medio nativo han sido Soitu, que tuvo que cerrar a los 22 meses de vida a pesar de conseguir un millón de usuarios mensuales, y Lainformación.com, con una fuerte inversión detrás pero que, hasta donde sabemos, está lejos de ser rentable.

Cerrar el contenido y cobrar por el acceso

Reservar el contenido online para quienes pagan es algo que probó El País en 2003 con un resultado más que pobre. A los tres años tuvo que volver a abrir y, por entonces, El Mundo ya lo había superado con creces, algo que todavía hoy está pagando. Eso sí, en términos de prestigio y proyección de futuro, porque dinero, lo que es dinero para mantener una redacción de las dimensiones de cualquiera de los dos periódicos, no saca ninguno.

Si nos vamos fuera de España sí hay ejemplos de éxito. El Financial Times es el clásico ejemplo de medio que se cerró a cal y canto. En líneas generales, le ha ido bastante bien, aunque hay análisis más profundos sobre esto. En los medios generalistas, sobre todo después del fracaso de El País, siempre se ha pensado que no se puede tomar como referencia, ya que es un periódico muy especializado que además es una referencia a nivel mundial, por lo que en el mundo de los negocios muchos profesionales están casi obligados a consultarlo.

The Times hizo de pago su edición digital hace poco más de un año. Rupert Murdoch decidió dejar de proporcionar información gratis y según las últimas noticias, también habían logrado un buen número de suscriptores que compensaron la caída de ventas en papel. "100.000 suscriptores son más valiosos que 22 millones de visitas", dicen en el rotativo londinense.

El muro permeable

The New York Times limitó su edición digital, pero sin cerrarla por completo. Tratan de que los lectores más asiduos, aquellos que abren la web a diario y leen varias noticias, paguen, pero que los internautas puedan seguir llegando a sus noticias, de forma que no renuncian a los ingresos publicitarios. Lo que hacen es permitir que cada persona lea 20 artículos mensuales de forma gratuita, límite que no cuenta si se accede desde buscadores o redes sociales. Sucede que es bastante sencillo engañar al periódico y leer cuanto se quiera. A pesar de ello, han conseguido más de 200.000 suscriptores que pagan por ver todos los contenidos.

El quiosco digital

Los medios españoles han optado por una tercera vía: mantener ediciones gratuitas en internet y vender un producto a través de quiscos digitales. Según el medio, la información es exactamente la misma pero presentada como si fuese un periódico en papel, solo que visto a través de una pantalla de Ipad, caso de El País en Kioskoymas, o hacen una versión reducida y distinta en la web y dejan para el producto de pago un periódico más completo, con todo lo que trae el papel y con algunos elementos multimedia, caso de El Mundo en Orbyt.

Son los casos de los dos principales periódicos españoles, pero aquí todos se están sumando a una de las dos plataformas, que son consideradas por muchos un 'quiero y no puedo', una apuesta conservadora por Internet en la que conseguirán sacar algún dinero a los que están más apegados al formato tradicional del periódico, pero insuficiente para los nativos digitales. Según esta teoría es un parque que no podrá ser un modelo definitivo. Está por ver.

Dos versiones

Otro modelo distinto acaba de salir a la luz de mano de The Boston Globe, que ha decidido hacer dos versiones: una gratuita, más social y con noticias de última hora, y otra de pago, con el contenido del periódico en papel. Utilizarán dos URL, la que ya tenían para el contenido gratuito, Boston.com y una nueva para el de pago: Bostonglobe.com. Aquí se puede ver un análisis más completo de esta nueva propuesta.

Ganar dinero con otros productos

Como contábamos el otro día, la estrategia de algunos diarios es sacar dinero de otros productos distintos al propio periódico, aprovechar el flujo de lectores para vender otros servicios, como está sucediendo con algunos ingleses con el bingo online.

Fórmulas puede haber miles, pero todavía no existe una consolidada y fiable, lo que mezclado con la crisis económica produce una situación para las empresas periodísticas crítica.

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