viernes, 7 de octubre de 2011

El 'efecto Explorer' y las start ups

Cuando se habla de emprendedores se repite mucho la importancia de tener una idea. Hay muchos que se devanan los sesos para encontrar esa innovación insólita que lo cambie todo. Y está bien. Pero hay pocas que sean verdaderamente revolucionarias. La mayoría de los proyectos que triunfan en Internet (donde nos vamos a centrar) no son necesariamente ideas completamente nuevas, sino mejores ejecuciones. Google no fue el primer buscador, fue el mejor. Pero incluso con una buena idea, esta no es lo más importante. Más difícil que tenerla es ejecutarla de una forma solvente. E incluso si se consigue, hay otro reto al menos igual de complicado que los dos anteriores: enfrentarse a lo que llamo el ‘efecto Explorer’.

El navegador Internet Explorer (IE) es con pocas dudas el más lento y el peor de cuantos moran por los ordenadores. Todos son gratuitos, los usuarios tienen a la mano otros mucho más ágiles, más rápidos y más estables. Sin embargo, IE es el líder absoluto. Mantiene más de la mitad de la cuota de mercado. Todos los demás juntos se quedan lejos de alcanzarlo. ¿Pero no habíamos quedado en que todos son gratuitos y que este es el peor? ¿Son los usuarios tontos? Bueno, digamos que son cómodos. La mayoría tiene un ordenador con el Explorer instalado, ya está ahí y, o por falta de conocimientos o de tiempo o de ganas, siguen usándolo. Les da un servicio que consideran aceptable y no se preocupan por buscar otro.

¿Y qué tiene que ver esto con las start ups? Pues que incluso si son una buena idea, si mejoran lo que hay, si hacen la vida del usuario más cómoda, pueden fracasar, porque además de todo esto tienen que conseguir fidelizarlo, hacer que la página se convierta en un hábito, hacerle ver que realmente le da unas prestaciones que no tenía. El efecto Explorer es es lograr un buen producto pero no conseguir derrocar a lo que ya había establecido, porque el usuario es cómodo y si algo le funciona medianamente bien, será difícil de convencer para que cambie, aunque sea a algo mejor. El efecto Explorer tiene también mucho que ver con la paciencia que deben tener quienes crean una web para que se implante. Es frecuente pensar que hemos desarrollado un producto magnífico y que en cuanto salga a la luz va a dar el pelotazo. Puede pasar, pero lo normal será que cueste mucho tiempo y esfuerzo que cuaje. Hace falta seguir mejorándolo, escuchar a los usuarios que has conseguido captar, hacerte oír por diversos canales, recordarles a quienes te visitaron una vez, les gustaste y te olvidaron, que estás ahí, que puedes darle un buen servicio. Y esto a lo largo de mucho tiempo hasta que acabe fidelizándose. Aquí los navegadores tienen una ventaja. Una vez que instalas uno diferente a IE, va a ser difícil que vuelvas. Con una web, incluso si consigues que te visiten, o que se inscriban como usuarios, si es que la página tiene este sistema, puede no volver a visitarte más, olvidarte. De hecho es lo más frecuente. Recuerdo la llegada de Facebook a España. Algunos nos inscribimos en 2007, le echamos un vistazo y no llegamos a usarlo realmente hasta uno o dos años después. Incluso los más grandes tardan en cambiar los hábitos de los usuarios.

Pongo ahora el ejemplo de PressPeople como un reto que nos tenemos que marcar a largo plazo. Nuestra idea es cambiar las costumbres de los periodistas (aunque también está abierto a blogueros u otros usuarios interesados en conocer información de primera mano de instituciones y empresas). Hay un problema en la profesión: las notas de prensa. Son necesarias, pero a la vez una fuente de spam infinita que llena el correo de muchas totalmente inútiles y se hace difícil distinguir el polvo de la paja. Nosotros hemos creado un sistema para que los profesionales las tengan todas online, se suscriban a las de las fuentes que realmente les interesan y puedan consultarlas sin necesidad de correos ni de archivos adjuntos. Todavía no hemos lanzado el producto oficialmente porque nos quedan unas cuantas mejoras que hacer. Tenemos unos cuantos cientos de usuarios que nos han localizado y que van empezando a usarnos. Pero sabemos que incluso cuando lo tengamos todo listo, cuando lancemos, vamos a tardar mucho tiempo en conseguir nuestro objetivo, ya que aunque consideramos que facilita el trabajo de un gremio, no va a ser fácil que se acostumbren a mirar nuestra página día a día, olvidarse del spam de los correos electrónicos para centrarse en una web. Aunque va bastante mal, lo que tienen ya les funciona y el cambio da pereza.

Pero los emprendedores de Internet deben tener, entre otras muchas, una cualidad: paciencia. Poco a poco. Internet Explorer sigue siendo el líder, pero si hace unos años tenía el 90% del mercado, ahora solo tiene el 55%. Y va cayendo. Ánimo.

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