jueves, 20 de octubre de 2011

El futuro de los medios de comunicación locales

Viajemos unos años al futuro. Hay muchas incertidumbres, pero también cosas bastante claras: el consumo de información se hace masivamente por internet y el papel queda en un muy segundo plano. Los medios impresos han tenido que espabilarse para generar en la Red los ingresos que tenían en su soporte tradicional, ya sea por publicidad, cobrando de alguna forma por sus contenidos o vendiendo productos o servicios añadidos. En el camino se han quedado muchos y han nacido otros para quedarse. Hasta aquí, las certezas (o casi). Entre las dudas, nos centramos en una: ¿Qué será de los medios de comunicación local?

Se podría pensar que no hay mucha diferencia con los demás. Pero es posible que sí. Las audiencias locales, que en los medios tradicionales pueden ser aceptables y reportar pingües beneficios, se quedan completamente ridículas en la web. Sólo las grandes ciudades (y a duras penas) podrán generar un número de usuarios para medios de comunicación locales suficiente para generar unos ingresos aceptables por publicidad. Esto podría cambiar si el incremento que se viene produciendo desde hace años en la inversión publicitaria en la red continúa de una forma brutal. Pero aún así, se antoja imposible que una ciudad pequeña o tirando a mediana pueda generar suficiente tráfico para ganar dinero con la publicidad. Pongamos el caso Granada. Si los 239.154 habitantes de la ciudad consultasen un mismo medio, lograría una audiencia perfectamente ridícula al alcance de cualquier proyecto ambicioso.

Aquí entra en juego la publicidad local. Es cierto que un mercado local no compite con uno nacional y que las páginas con un público muy segmentado por procedencia puede ser muy suculento para un inversor publicitario de un determinado lugar, por lo que en teoría podrían cobrar mucho más por clic o por impresión de un anuncio que en un medio nacional. Eso ya es suponer. Pero, ¿hace falta un medio local para segmentar a la población? Lo cierto es que en Internet, no mucho. Las redes sociales ya saben de dónde proceden los usuarios y les pueden servir anuncios de su lugar de origen sin necesidad de que recurran a una página de contenido local. Lo mismo sucede con Google. Es fácil segmentar la publicidad por la dirección IP. Un ejemplo simple: aunque visites una web americana, es muy probable que veas publicidad española. Además, en ese futuro en el que estamos, habrá cobrado un enorme peso el comercio electrónico, con lo cual el lugar de procedencia a lo mejor deja de tener sentido para algunos productos.

Si descartamos que la publicidad tenga un peso importante en los medios locales (seguimos dentro del terreno de la incertidumbre, también puede ser determinante la institucional, como ya sucede), deducimos que tendrán que buscar otras vías de ingresos si quieren sobrevivir. También damos por hecho que en ese futuro a los ciudadanos les interesará lo que pasa en su ciudad, por lo que una hipótesis es que más tarde o más temprano estos medios locales tendrán que olvidarse de seguir dando información gratuita para cobrarla. En el camino, como sucedió con los medios nacionales, se quedarán muchos.

Todo esto sería contando con que el paradigma de la comunicación no haya cambiado demasiado, más allá del soporte. Otra posibilidad es que haya ganado mucho peso el periodismo ciudadano (algo más fácil para el entorno local que para otros) y que los medios locales del futuro no tengan mucho que ver con los actuales en cuanto a formas de trabajar, estructura, financiación...

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