martes, 13 de diciembre de 2011

"Jot Down surge del mal humor que nos provoca cargar con cinco revistas para leer todo lo que nos interesa"

Una ráfaga de aire fresco lleva recorriendo desde hace unos meses el mundo del periodismo en Internet. Hay una revista online que ha conseguido un cóctel envidiable: una voz propia, rasgos que le diferencian de la ingente oferta informativa que existe en la red, contenidos trabajados de gran calidad y firmas dignas de la cabecera más potente. Es Jot Down Magazine, un proyecto que surge de dos personas ajenas al periodismo. "Quizás por eso somos distintos. Los entrevistados, muchos de los cuales son periodistas, nos dicen que no estamos contaminados", cuentan sus fundadores.

Jot Down llega con un formato que desafía lo establecido. Desde que vio la luz en mayo, usa el blanco y negro como rasgo distintivo y no tiene complejos en presentar en Internet una entrevista de 12.000 palabras (lo que puede equivaler a 14 páginas de periódico, por ejemplo) para que la lea quien se atreva con ella.

Desde casi el principio se han hecho con un hueco en el ciberespacio y con el respeto de la profesión periodística, gracias a entrevistas profundas a personajes como Ramón Trecet, o a este encuentro entre dos maestros, Enric González y José Martí Gómez.

El proyecto, que nace en la web, tiene vocación de convertirse en papel en unos meses. Pero en la red ya han conseguido la atención de 150.000 internatuas, que generan 400.000 páginas vistas mensuales. Nacen con diez periodistas en plantilla y una extensa red que ya suma 85 colaboradores. En PressPeople hemos hablado con sus responsables, y les hemos hecho la primera entrevista que conceden. Responde Ángel Fernández, cofundador de Jot Down.

¿Es Jot Down una revista con página web o una página con revista?
Jot Down Magazine es una revista que pretendía arrancar desde los quioscos, pero uno de esos expertos con bigote al que consultamos nos convenció de que no era buena idea teniendo en cuenta los tiempos que corren y, sobre todo, nuestra nula experiencia en el sector. De modo que decidimos transformar la idea inicial en una versión digital lo más aproximada posible; el riesgo (y su prima) es infinitamente menor y, al mismo tiempo, sabremos si el producto tiene la aceptación suficiente como para llevarlo a imprenta.

¿Cómo surge el proyecto?
El proyecto surge de la inquietud cultural, por una parte, y del mal humor que nos provoca tener que cargar cada mes con cinco o seis revistas distintas para conseguir, más o menos, leer todo lo que nos interesa.

¿Cuáles son vuestros objetivos?
Nuestro objetivo es consolidarnos a medio plazo como uno de los magazines culturales de referencia en España. Durante 2012 haremos una versión en inglés de todos nuestros contenidos.

¿Cuál es el modelo de negocio de Jot Down?
Nuestro proyecto se centra en la divulgación de la cultura y las ideas desde parámetros clásicos huyendo del sensacionalismo y profundizando en los temas que abordamos. Entre nuestras apuestas a corto plazo está, por ejemplo, la puesta en marcha de una tienda de libros electrónicos especializada en ensayos científicos.

En plena doble crisis (económica y de la prensa) salís con una publicación de textos amplios, de análisis, opinión, entrevistas a fondo. ¿Pasa por ahí el futuro del periodismo?
Lo que sabemos es que desde el principio vamos contracorriente, cuando nos hemos limitado a hacer las cosas tal y como creemos que debemos hacerlas. ¿El futuro? Supongo que dependerá de las pretensiones de cada medio en cuanto al tipo de lector al que pretende llegar. Nosotros lo tenemos muy claro desde el inicio y por el momento los resultados están muy por encima de lo que habíamos previsto en cuanto a respuesta.

En la web desafiais todas las supuestas normas de Internet. ¿La gente se lee en la red entrevistas de 12.000 palabras?
Nuestra desfachatez llega hasta el punto de negarnos a entrevistar a personajes que no nos pueden/quieren dedicar como mínimo una hora. Supongo que también estaremos desafiando alguna norma haciendo esto, pero es completamente absurdo intentar obtener un resultado interesante en una charla de quince o veinte minutos. Pasados esos quince-veinte minutos iniciales es, precisamente, cuando el personaje empieza a relajarse si la conversación se conduce debidamente. Aunque parezca un disparate editamos muchísimo, pero también queda muchísima enjundia. Y esto, el lector, lo aprecia y lo agradece.

¿Cuál es vuestra concepción de la web? ¿Se diferencia en algo de la del papel?
Es lo más aproximado a lo que llevaríamos a los quioscos. Aunque seguimos haciendo modificaciones sobre la marcha y mejorará progresivamente.

¿Por qué el blanco y negro en las fotografías?
Como una película en la que aparecen personajes actuales, nuestros entrevistados, pero con los decorados de las oficinas de "El Apartamento", de Billy Wilder. El blanco y negro es temporal. En una portada en blanco y negro las imágenes del último estreno cinematográfico o de la entrevista más reciente están en igualdad de condiciones con la cubierta del "A love supreme" de Coltrane o de un fotograma de "Solo ante el peligro". Es una manera de superar esa barrera que el color crea entre dos épocas. Para nosotros todo forma parte del mismo ámbito cultural: "ponlos a todos en blanco y negro, cada lector reconocerá a los suyos". Es la Nueva York de Sinatra, la Roma de "La dolce vita" o la Viena de "El tercer hombre"; lugares por donde todo el mundo ha querido caminar alguna vez.

¿Cómo un medio tan joven consiguió firmas como la de Enric González?
Suponemos que se debe por una parte a que les gusta lo que hacemos y, por otra, a que somos lo suficientemente perseverantes cuando se trata de cumplir objetivos. He de decirte no obstante que aún ahora, cuando accedo por la mañana temprano a la web, lo primero que hago es asegurarme de que todos están en sus sitios, donde los dejé por la noche, por si solo se trata de un sueño.

3 comentarios:

  1. paradojas de la vida: esta entrevista no se habría publicado en jotdown (996 palabras y menos de 10 minutos de entrevista)

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  2. Muy perspicaz, Netiizen. Efectivamente esto no es JotDown, el formato, el objetivo y los temas son muy distintos.

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  3. Efectivamente no es Jot Down, y es obvio que no pretende serlo, ni tiene por qué. Soy un seguidor de Jot Down y me convence la síntesis lograda en esta entrevista. Jot Down es un excelente proyecto pediodístico documental -envidiable en su atrevimiento, diría-, pedo no por ello hay que descuidar que en ocasiones peca de abundancia inexpresiva en sus contenidos. El empleo del blanco y negro en su disenho e imägenes es, sí, de una calidad incuestionable. Con todo, prefiero la ruptura propuesta por Jot Down, aunque, repito, ejemplos como el de esta entrevista, de buena síntesis, nos hacen pensar que no todo es vacío en estas aventuras digito-cibernéticas.

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