martes, 17 de enero de 2012

¿Tan mal lo hacen los grandes medios en las redes sociales?

Es frecuente encontrar análisis de lo mal que lo hacen los grandes medios en las redes sociales. Que si son un mero altavoz, que solo emiten, que no interactúan, que solo se dedican a promocionarse sin mucho más valor añadido. Muchas de esas críticas son ciertas. Los grandes medios llevaban décadas acostumbrados a ser un canal unidireccional y acostumbrarse a la bidireccionalidad, adaptar métodos de trabajo a nuevos entornos está costando en muchas ocasiones más de lo que sería sensato.

En su favor, se puede decir que muchos están cambiando y, por otro lado, que no es fácil mantener una conversación fluida con cientos de miles de lectores. Escribía hace unos días Tristán Elostegui en su blog una entrada de cómo los medios no aprovechan Twitter para salir de su crisis de la manera que se hace frecuentemente, que es analizando sus cuentas corporativas.

La conclusión que saca es sobre todo midiendo la proporción entre following y followers y, resumiendo, viene a decir que es muy desproporcionada y que por eso es una ocasión fallida. Como hemos expuesto en su propio blog –y sin ánimo de polemizar, simplemente de dar otro punto de vista– creemos que, aunque Twitter es una poderosa herramienta que puede ayudar a mejorar las audiencias y la relación que con ellas tienen los grandes medios, asociarlo de alguna forma a la crisis que viven es desafortunado. Porque la crisis nada tiene que ver con la audiencia, que es mayor que nunca en sus historia, sino con un modelo de negocio que en Internet no es, hoy por hoy, sostenible. Con la publicidad de la red los grandes medios tradicionales no podrían sacar adelante sus productos y esto no variaría por una ganancia de audiencia (que tendría que ser brutal, casi inverosimil) vía redes sociales.

Pero más importante que esto, creemos que la base del análisis, en la que directa o indirectamente se apoyan muchos analistas para estudiar la éxito o el fracaso de los medios en Twitter, también es incompleto. El ratio following/followers puede ser poco significativo. Sería imposible estar pendiente de un timeline de 10.000 personas, no digamos de más. Basta con que el gestor de las cuentas sociales esté atento a las menciones a su medio, algo que para uno grande ya es tarea ingente, como para poder mantener una buena conversación con los lectores. Además, no tiene en cuenta algo que puede ser más importante aún, que es que cada vez más periodistas de estos grandes medios tienen cuentas en Twitter y ellos sí conversan con sus lectores (no todos, pero cada vez más). Es algo que se obvia completamente en muchos análisis y que puede llegar a ser mucho más valioso, ya que el lector que comente un artículo podrá recibir un feedback mucho mejor del periodista que lo ha escrito que de un community manager que controle la cuenta corporativa.

Dicho esto, es cierto que los grandes medios, unos más que otros, tienen mucho que mejorar en las redes sociales y que el uso de las cuentas corporativas son a menudo ocasiones perdidas.

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