lunes, 30 de enero de 2012

Los periodistas colaboradores no existen

Los colaboradores de los medios de comunicación son entes mitológicos. Sus noticias aparecen en periódicos, televisiones y radios, firmadas por ellos, con su texto, su voz y su imagen. Pero todo es mentira, en realidad no existen.

Los puestos de trabajo que pierde un periódico cuando cierra o pasa dificultades son solo los de sus trabajadores de plantilla. Los colaboradores no los pierden. Cuando Público anunció su suspensión de pagos, todos se hacían eco de las 160 familias que se quedaban sin sustento. No contaban las familias de los colaboradores, porque claro, ellos no tienen familia. Cuando el concurso de acreedores comienza a repartir dinero, los colaboradores, que son los que llevaban más tiempo sin cobrar, no entran en el reparto. Porque ellos no tienen facturas que pagar.

Los comités de empresa de los medios hacen huelgas por recortes de sueldo o por cambios en el convenio (de los empleados fijos). Pero no hay sindicatos ni defensa laboral para los colaboradores, que en casos como el de El País redujeron sus ingresos por pieza hasta en un 40% en 2009, a lo que ahora se suma otro 10%. ¿Para qué deberían ser defendidos, si no existen?

Los colaboradores, que son en muchos casos empleados con los mismos deberes que los de plantilla, que con frecuencia se sientan en la redacción e incluso entran en turnos de cierre y fines de semana, no tienen derecho a huelga, a bajas remuneradas, a vacaciones, se puede prescindir de ellos sin ni siquiera dar una explicación, se les recortan los emolumentos sin negociaciones y por supuesto no gozan de subsidio por desempleo.

Ah, no, que esta situación en realidad no existe...

miércoles, 25 de enero de 2012

10 consejos para que un periodista encuentre trabajo con Twitter

Twitter puede ser una herramienta para encontrar trabajo más valiosa que muchas páginas especializadas. Sobre todo para los periodistas, que están entre los pobladores más activos de esta red social. Damos 10 consejos sobre cómo aprovecharla para encontrar trabajo.

  1. Biografía. Véndete en la bio, aprovecha esos 160 caracteres para mostrar algo sobre tu experiencia profesional y sobre tus cualidades. Huye de los tópicos del estilo: “enamorado de la vida” o “curiosa”. No aportan gran cosa y desperdicias espacio valioso. Puedes intentar ser original, pero hay una fina línea con el ridículo que conviene no cruzar.

  2. Tuits. Hay que ser consciente de que tus futuros empleadores tienen acceso a tus tuits. ¿Qué imagen te gustaría proyectarles? Piénsalo y trata de darla con lo que dices y enlazas. No se trata de desvirtuar tu personalidad online, pero sí conviene tenerlo en cuenta.

  3. Interactúa. Localiza temas que te interesan y habla de ellos con quienes compartan intereses. El trabajo son contactos y es más posible que alguien con quien has interactuado se interese por ti o te recomiende.

  4. Saber a quien seguir. Sigue a todos aquellos que creas que pueden ser empleadores o que proporcionen contactos. No te quedes en lo obvio, ve más allá y sigue gente de tu sector de diferentes empresas, blogueros... Nunca se sabe de dónde puede surgir una oferta laboral. Presta atención a cuentas en las que anuncien trabajo para periodistas. La de PressPeople es una de ellas :-).

  5. Rastrea la red social. Haz búsquedas con las palabras clave que creas que pueden responder al trabajo que quieres. A diario se cuelgan decenas de ofertas que pueden haber pasado desapercibidas para tus contactos.

  6. Sé proactivo. Puedes dirigirte a los empleadores para mostrar tu interés. Pero con cuidado. Si lo haces debes aportar algo que haga que fijen su interés (de forma positiva) en ti. De poco sirven tuits como el siguiente.


  7. Foto. Si estás buscando trabajo la foto de tu perfil debe estar acorde. Debería ser una foto tuya (no un dibujo ni un logo). Puede ser divertida, pero hasta un punto. Cualquier estridencia es un riesgo.

  8. Promociona tu blog. Si estás en paro sería conveniente tener un blog en el que hables de algo que esté relacionado con tus intereses laborales. Por un lado mostrarás tus conocimientos sobre el tema y por otro que te mueves, que haces algo más que estar parado. Enlaza las entradas en Twitter. ¡Pero no seas pesado!

  9. Ten followers. Ya, esto no se consigue porque sí. Pero siempre será más atractiva una persona con cientos de followers que otra con decenas. El empleador tenderá a pensar que tiene más interés la primera que la segunda. En Google puedes encontrar decenas de listas con trucos para conseguir followers. Ninguno es infalible, pero pueden ayudar.

  10. Desvirtualiza a tus contactos. El trabajo está en la vida real. Siempre es mejor conocer cara a cara a las personas que puedan convertirse en contactos laborales. Acude a charlas en el sector que te interese que se organicen en la red social, a eventos de emprendedores, a quedadas...

martes, 24 de enero de 2012

¿Es retransmitir partidos de fútbol derecho a la información?

El Gobierno ha anunciado hoy que está dispuesto a cambiar la ley para terminar con el conflicto entre las radios y la Liga de Fútbol Profesional, en favor de las primeras, para que puedan retransmitir los partidos de fútbol sin abonar un canon.

Las radios y cientos de usuarios defienden que se trata del derecho a la información, que es algo que se ha hecho durante décadas. En Twitter lo hacen bajo la etiqueta #noalfutbolsinradio.

Algunas radios emiten insistentemente un corte del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el que enuncia que él quiere que se le "informe gratis" y que no dejar pasar a las radios a los campos de fútbol es como no dejar entrar a los periodistas para que informen desde el Congreso de los Diputados.

También han surgido voces críticas con esta postura. Aseguran que el fútbol es un negocio con el que las radios obtienen jugosos beneficios y que si se pueden retransmitir gratis partidos, se debería poder hacer también con los conciertos, por ejemplo.


Fuera de apasionamiento, el de los aficionados, que lógicamente quieren seguir disfrutando del fútbol en la radio, y el de las empresas, que quieren seguir lucrándose con ello, es un asunto complicado.

La comparación con un concierto no parece adecuada porque lo que se hace en la radio es la retransmisión por parte de periodistas del partido, no es una reproducción en sí del partido, cosa que no sería posible más allá de conectar con el sonido ambiente.

También parece exagerada la comparación de Rajoy, que pone en el mismo plano la representación de la soberanía nacional a un mero entretenimiento que no deja de ser un negocio multimillonario.

¿Qué pensáis vosotros, es la retransmisión de partidos de fútbol derecho a la información?

¿Seguirá siendo el domingo el día privilegiado para publicar en un periódico?

El domingo siempre ha sido el día rey para los periódicos. El ejemplar del último día de la semana es el más mimado, el que lleva los temas mejor preparados de cada sección. Hay dos razones para esto. La primera es que hay un reposo informativo, en el que la agenda está menos saturada. No hay más que ver el número de notas de prensa que se envían. El segundo es que el domingo siempre ha sido el día de venta de más ejemplares, cuando el lector gozaba de más tiempo para paladear las informaciones de su diario.

Por esas razones, publicar en domingo era una de las aspiraciones de los periodistas de los diarios. Sabían que iban a llegar a más gente y que esa gente los iba a leer más tranquilamente. Pero esto puede estar cambiando con Internet. Aunque sigue siendo el día de más venta de periódicos en papel, el domingo también es el de menos tráfico en la Red. La gente navega menos, comenta menos las noticias, las recomienda menos en las redes sociales. En definitiva, una noticia de domingo tiene menos repercusión en Internet que cualquier día de diario.

Es posible que siga leyéndolos más gente en un domingo, pero no hay tanto feedback, no hay tantos clics que lo atestigüen en la página web, no hay tantos tuits. Y estas son ahora algunas de las obsesiones de los periodistas, que muchas veces preferirían publicar sus noticias los días de diario, justo al contrario que hasta hace muy poco.

lunes, 23 de enero de 2012

Por qué Periodismo no debería ser una carrera

La semana pasada se generó en Twitter, bajo la etiqueta #nosincarrera, un interesante debate sobre si se debería o no poder practicar el periodimo sin estar licenciado. Nosotros ya dimos nuestro punto de vista, pero hoy vamos un poco más allá a raíz de una reflexión que nos plantearon.


Efectivamente, es muy posible que la carrera de periodismo esté de más. Sobre todo tras la reestructuración universitaria del plan Bolonia, que dio una fantástica oportunidad para replantearla completamente. Explicamos tres razones por las que pensamos que sería mejor un máster tras haber sacado cualquier grado:

  1. El periodismo es un oficio. Para aprender periodismo son buenos unos conocimientos previos pero sobre todo hay que practicarlo. No hay un cuerpo teórico tan grande como para llenar cuatro años (mucho menos cinco) de contenidos académicos. Esto provoca dos cosas: que la carrera de periodismo esté inflada, con materias bastante prescindibles, y que, a pesar de ello el resultado sea una titulación mucho más fácil de sacar que la mayoría.

    La solución: un máster más especializado (en periodismo escrito, audiovisual, comunicación corporativa) de uno o dos años con los contenidos más concentrados y mucho más prácticos, al que ya se llegaría con amplios conocimientos teóricos de otro grado, lo que a la postre sería muy beneficioso para una especialización temática.


  2. Sobran periodistas. Cada vez hay más facultades de periodismo (en España hay 37 universidades que lo imparten), más periodistas y menos puestos de trabajo para ellos. Es absurdo estar produciendo licenciados a miles cada año a sabiendas de que la mitad no ejerce en este campo.

    La solución: un máster con muchas menos plazas que además sacase titulados con mejor preparación, lo que redundaría en la mejora de la calidad de la profesión y en la valorización del título.


  3. Es muy caro. Cada matrícula universitaria le cuesta al Estado entre 8.000 y 9.000 euros. El año pasado se matricularon en las facultades de periodismo de España 19.000 estudiantes. Multiplicamos y tenemos un gasto de 150 millones de euros (solo en el primer año) en futuros parados con carrera.

    La solución: un máster que por ser de más calidad podría salirle más caro por estudiante al Estado (no a los alumnos) pero en el que por mucho menos dinero en términos absolutos (ya que serían menos plazas y menos años) se podría dar mucha mejor formación, al estilo en que lo hacen los másteres privados de los medios de comunicación, a los que acceden sobre todo quienes tienen más recursos económicos.

viernes, 20 de enero de 2012

¿Por qué #nosincarrera?

Hay una corriente en Internet que, bajo la etiqueta #nosincarrera, trata de censurar a aquellos que practican el periodismo sin licenciatura. Suponemos que la mayoría son periodistas jóvenes o en fase de formación que quieren que esos cuatro o cinco años que han pasado por la facultad no se queden en nada. Pero lo cierto es que, cualquiera que haya practicado la profesión durante un tiempo se da cuenta de que se puede ser un magnífico periodista sin carrera y uno pésimo con el título.

El periodismo es una carrera, pero podría no serlo. Porque no es algo teórico. Es un oficio. Y se aprende practicando. Un recién licenciado que no haya pasado por un medio de comunicación será en el 99% de los casos un perfecto inútil para la profesión. Sin embargo, alguien que no haya estudiado la carrera pero que por circunstancias haya ido trabajando en algún medio tendrá unas bases.

No queremos decir que la carrera sea completamente inútil. Son unos estudios variados que dan unas bases que pueden resultar útiles para dedicarse al periodismo. Dan, además, una cultura general que viene bien. Pero hasta aquí. No es, para nada, imprescindible.

El director del principal periódico en español, Javier Moreno, de El País, es licenciado en Química. Después hizo un master y, después de años desempeñando su trabajo con calidad, llegó a donde está. ¿Es un intruso? Parecería una broma afirmarlo. Muchos de estos másters organizados por empresas periódisticas enseñan en un año mucho mejor el oficio que cualquier facultad en cinco. Además, quienes los hacen con una carrera distinta al periodismo tienen un conocimiento que les puede resultar infinitamente más útil para especializarse.

Conclusión: es normal que un joven que quiera ser periodista estudie la carrera de Periodismo (el que escribe estas líneas lo hizo), pero si conociese un poco más este mundillo, a lo mejor intentaría ejercer la profesión por otros caminos.

Ofertas de trabajo para periodistas de esta semana

Esta semana hemos encontrado 14 ofertas de trabajo para periodistas.

martes, 17 de enero de 2012

¿Tan mal lo hacen los grandes medios en las redes sociales?

Es frecuente encontrar análisis de lo mal que lo hacen los grandes medios en las redes sociales. Que si son un mero altavoz, que solo emiten, que no interactúan, que solo se dedican a promocionarse sin mucho más valor añadido. Muchas de esas críticas son ciertas. Los grandes medios llevaban décadas acostumbrados a ser un canal unidireccional y acostumbrarse a la bidireccionalidad, adaptar métodos de trabajo a nuevos entornos está costando en muchas ocasiones más de lo que sería sensato.

En su favor, se puede decir que muchos están cambiando y, por otro lado, que no es fácil mantener una conversación fluida con cientos de miles de lectores. Escribía hace unos días Tristán Elostegui en su blog una entrada de cómo los medios no aprovechan Twitter para salir de su crisis de la manera que se hace frecuentemente, que es analizando sus cuentas corporativas.

La conclusión que saca es sobre todo midiendo la proporción entre following y followers y, resumiendo, viene a decir que es muy desproporcionada y que por eso es una ocasión fallida. Como hemos expuesto en su propio blog –y sin ánimo de polemizar, simplemente de dar otro punto de vista– creemos que, aunque Twitter es una poderosa herramienta que puede ayudar a mejorar las audiencias y la relación que con ellas tienen los grandes medios, asociarlo de alguna forma a la crisis que viven es desafortunado. Porque la crisis nada tiene que ver con la audiencia, que es mayor que nunca en sus historia, sino con un modelo de negocio que en Internet no es, hoy por hoy, sostenible. Con la publicidad de la red los grandes medios tradicionales no podrían sacar adelante sus productos y esto no variaría por una ganancia de audiencia (que tendría que ser brutal, casi inverosimil) vía redes sociales.

Pero más importante que esto, creemos que la base del análisis, en la que directa o indirectamente se apoyan muchos analistas para estudiar la éxito o el fracaso de los medios en Twitter, también es incompleto. El ratio following/followers puede ser poco significativo. Sería imposible estar pendiente de un timeline de 10.000 personas, no digamos de más. Basta con que el gestor de las cuentas sociales esté atento a las menciones a su medio, algo que para uno grande ya es tarea ingente, como para poder mantener una buena conversación con los lectores. Además, no tiene en cuenta algo que puede ser más importante aún, que es que cada vez más periodistas de estos grandes medios tienen cuentas en Twitter y ellos sí conversan con sus lectores (no todos, pero cada vez más). Es algo que se obvia completamente en muchos análisis y que puede llegar a ser mucho más valioso, ya que el lector que comente un artículo podrá recibir un feedback mucho mejor del periodista que lo ha escrito que de un community manager que controle la cuenta corporativa.

Dicho esto, es cierto que los grandes medios, unos más que otros, tienen mucho que mejorar en las redes sociales y que el uso de las cuentas corporativas son a menudo ocasiones perdidas.

jueves, 12 de enero de 2012

Las cinco habilidades extra que se le piden a un periodista digital

Si llevas años dedicado al periodismo, lo haces bien, escribes como los ángeles, tienes fuentes que te aportan información valiosa, hablas inglés y crees que eso es suficiente para ser competitivo en el mercado laboral, estás equivocado. Al menos en lo que se refiere a ofertas de trabajo para periodistas digitales, ya sea en medios o llevando la comunicación online de alguna firma.

Los requisitos abarcan cada vez más áreas y algunos llegan casi al surrealismo: pedir a un periodista que sepa programar es más o menos como exigir a un arquitecto que sepa de cirugía, pero tal y como está el mercado, habrá que ir aprendiendo.

Aquí enumeramos cinco requisitos que van más allá de lo que tradicionalmente era el trabajo periodístico, la experiencia, el conocimiento de idiomas... ordenados desde los más básicos a los más especializados.

  1. Conocimiento de redes sociales. Es esencial que te manejes con soltura al menos en Facebook y Twitter. Es importante en un medio online, pero clave si quieres acceder a los cada vez más numerosos puestos de Community Manager o comunicación en Internet. También es, por otro lado, bastante fácil y común.
  2. Edición de fotos, vídeos y diseño. El periodista multitarea tiene que saber un manejo al menos mínimo de Photoshop para editar fotos, también vídeos. Es frecuente que soliciten conocimientos de diseño para hacer publicaciones corporativas, así que es conveniente estar familiarizado con programas como el Ilustrator o similares.
  3. Marketing. Hasta hace poco, el periodista no tenía que preocuparse por vender nada. Ahora, en cualquier puesto de comunicación online exigen conocimientos de marketing para llegar a clientes, más que a consumidores de información.
  4. SEO, SEM, analítica web. En línea con lo anterior, como no basta con elaborar una información o una nota de prensa, hay que saber posicionar bien el contenido, hacer campañas efectivas de publicidad y conocer cómo se mide su efectividad.
  5. Programación en Internet. Unos conocimientos básicos de HTML son fundamentales. Pero los ofertantes de trabajo no se quedan ahí. Piden también Flash o incluso Javascript, un lenguaje bastante complicado para alguien sin conocimientos de informática.

viernes, 6 de enero de 2012

PressPeople, 7ª mejor iniciativa online de España y Latinoamérica

PressPeople es la séptima mejor iniciativa online de España y Latinoamérica en 2011, según el prestigioso blog tecnológico Genbeta. Nuestra web había sido seleccionada finalista por sus responsables y finalmente fue votada por un 3,43% de los de los usuarios.

Como destaca Genbeta, "aunque a simple vista su resultado parezca discreto, tiene mérito al tratarse de una herramienta profesional. El portal de noticias para periodistas ha superado a otras iniciativas orientadas al ocio, como Teleleo, o redes sociales como Lowffer".

En PressPeople vamos a trabajar este año para poder consolidarnos y ofrecer el servicio que buscamos desde que pusimos en marcha el proyecto. También queremos felicitar a los ganadores, Bananity, y a los demás finalistas.

miércoles, 4 de enero de 2012

La quiebra de Público hace aflorar sus amores y odios

La noticia de que Público ha entrado en concurso de acreedores, lo que antes se llamaba suspensión de pagos, ha hecho aflorar en la Red toda una ola de simpatías por el periódico. Bajo la etiqueta #porquePúblicohacefalta, periodistas y lectores están recordando todas las informaciones de las que no nos habríamos enterado sin el diario. O por lo menos de muchas de las que habríamos carecido de valiosa información. Pero si la palabra "Público" se convirtió ayer en Trending Topic en España no solo fue por las alabanzas, también afloraron numerosos personajes que se regocijaban de la situación.

El cierre de cualquier medio de información supone una pérdida de opinión, de un punto de vista sobre la realidad que no debería alegrar a nadie, porque la información es una de las bases de la democracia. Público no ha cerrado y el concurso de acreedores podría verse como una oportunidad para sacarlo adelante, pero ni siquiera su accionista mayoritario, Jaume Roures, daba mucho espacio al optimismo en la entrevista que concedió ayer a Catalunya Radio (a partir del minuto 22).

Entre la aparente alegría por esta situación tan difícil, hay mensajes de todo tipo en las redes sociales. Como los del periodista Hermann Terstch: "La editora de Público solicita concurso de acreedores. Roures ha decidido que ahí no hay nada que rascar ya. Con el botin a otra parte". "Público es de hecho una empresa pública. Pero se acabó el chollo y el troskista Roures es pragmático cuando se trata de perder dinero propio". De este tipo se pueden encontrar decenas, incluidos los que mostraba el primer director de la cabecera, Ignacio Escolar, en su cuenta de Twitter. Existen, asimismo, reproches al grupo editor de Público por las burlas que hizo en su día sobre la situación de Intereconomía.

Pero hay muchos más de apoyo que muestran por qué Público hace falta. Alguno, como el de la redactora jefa de la sección de ciencia (posiblemente la más aplaudida en la red), Patricia Fernandez de Lis: "Por todos los mensajes que nos desean la muerte en #porquepublicohacefalta, es que hacemos más falta que nunca". Y así continúa una larga lista.

martes, 3 de enero de 2012

Por qué el papel desaparecerá, nos guste o no

El papel, les guste a unos o le disguste a otros, acabará desapareciendo o, más bien, siendo una anécdota, tanto para soporte de noticias, como de novelas, ensayos y libros de todo tipo. Y la razón es exactamente la misma por la que de las tablillas se pasó al papiro, del papiro al papel manuscrito y de ahí a la imprenta. Y la misma por la que la música pasó de registrase en discos de pizarra a vinilo, después a cassettes, a CD y finalmente estos están desapareciendo.

Cuando una tecnología es objetivamente mejor que la anterior y llega a tener un precio lo suficientemente asequible, la sustituye. Es tan simple como lógico. Por mucho que pudiera haber en su tiempo nostálgicos que preferían leer en tablillas, o a los que les resultaba más cómoda la visión de una buena caligrafía que la de la fría letra de molde de los tipos móviles, estos soportes fueron reemplazados, como lo serán los actuales. Si todavía no ha muerto el papel no es porque haya gente que prefiera leer en él o porque aprecie el aroma de los libros. Algunos de estos seguramente seguirán consumiendo el formato tradicional a precio de coleccionista, pero son prescindibles a la hora de analizar la evolución del soporte. Si el papel sigue y seguirá durante algunos años será porque la tecnología no ha superado suficientemente al soporte anterior y/o porque es demasiado cara.

Hasta las tabletas, que llegaron antes de ayer, era muy poco práctico leer el periódico en una cafetería en un soporte distinto al papel. O llevarlo al parque. Digamos que la tecnología aportaba muchas ventajas (almacenamiento, diversidad de contenidos, interacción, multimedia, hipertextos), pero todavía no era lo suficientemente buena. Poco a poco va superando este reto. Y esta evolución no acabará posiblemente en las tabletas, seguirá adelante hasta llegar al sustituto definitivo, que también tendrá que ser bastante más barato de lo que hoy se puede encontrar.

Los que hoy aman al papel en sus distintos formatos serán en poco tiempo tan relevantes para el mercado (y tan numerosos) como lo son ahora los amantes del vinilo. Aunque queda gente que disfruta ese chisporreteo, la inmensa mayoría prefiere cargar con un aparato del tamaño de una pila con capacidad para miles de discos. Pues sucederá exactamente igual con los libros, los periódicos y revistas. La única duda es saber cuándo. Probablemente pronto.